jueves, 25 de diciembre de 2008

Es curioso cómo podemos llegar a echar de menos a ente que ni tan siquiera imaginábamos saludar unos días atrás. No sé si serán las hormonas o las endorfinas, pero de todos modos nunca me han interesado demasiado las explicaciones fisiológicas.

Creo que prefiero hablar de deseos no consumados. (De momento)

4 comentarios:

Verónica dijo...

Deseos que no pensamos, deseos que no decidimos y que cada uno de ellos nos conducen a pensar y pensar...

besotes de esta peke.

pd: te espero por mi rincon con una buena taza de cafe caliente.

Mireia dijo...

La mayor parte de la felicidad proviene de la búsqueda y deseo de la misma

Verónica dijo...

quieres que hablemos por email??? en mi blog tienes la direccion...

besotes de esta peke

Saltinbanqui dijo...

Es lo que tiene, toda la gente que conoces, antes de conocerla era gente que quiza no pensabas saludar.

He dicho.

Y consuma consuma, que es salud.

:)