jueves, 25 de diciembre de 2008

Es curioso cómo podemos llegar a echar de menos a ente que ni tan siquiera imaginábamos saludar unos días atrás. No sé si serán las hormonas o las endorfinas, pero de todos modos nunca me han interesado demasiado las explicaciones fisiológicas.

Creo que prefiero hablar de deseos no consumados. (De momento)

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Lacónica y profundamente cansada. Pero creo que sólo físicamente.

viernes, 5 de diciembre de 2008

50 gramos de electrones en movimiento

Me comienzo a preguntar si, como me predije, utilizo este espacio para no tener que abocarme a realizar todas esas actividades para las que creo no tener fuerzas, o tener que pensar en esos temas que hacen que esas heridas que en su día no cicatrizamos se abran de nuevo.

No me gustaría que fuera así. No me gusta pensar que necesito un espacio cibernético, una página que, si se intentara pesar, probablemente no podría ser contabilizada ni por la balanza más precisa. Pero tampoco quiero páginas y tinta, expuestas al tiempo, a la metereología, a los ojos del vecino. No quiero un soporte sensoperceptible ajeno. No quiero un color, no quiero un sonido, no quiero un estado de cosas.

Y creo que en realidad no estoy criticando a este mundo en el que las acciones se realizan sin sujeto ninguno, en el que la intimidad se ha convertido en ostracismo. En el que a pesar de haber sido bautizada como "la de la información" estamos más desinformados que nunca y también, un poco más solos.

Me gustaría poder atreverme a sentaros y contaros lo que ha pasado últimamente por mi vida, que estoy bien ahora, pero que he estado mal, que hay cosas que todavía me afectan y que no me gusta estar sola, por mucho que intente aparentar lo contrario. Que me gustaría abrazar a quien miro con desdén y trato con simpatía. Me gustaría no tener que preparar una situación concreta, me gustaría que en una de aquellas ocasiones en que me habéis preguntado, hubiese tomado el suficiente aire para hilvanar unas palabras con otras y articular las frases, una tras otra.

Y a tí, me gustaría decirte que lo hiciste mal, que lo hice peor y que desde luego no hacemos bien en obliterar lo que hemos sido. Reconocer que no va a haber amistad ninguna, pero dejar cerrado definitivamente lo que quizá nunca debimos dejar empezar.

(O lo que nunca debimos terminar)


-50 gramos de electrones en movimiento componen Internet. Encontré la información en www.refugioantiaereo.com-