Esto de leer vidas ajenas a lo largo y ancho de la blogos-bollosfera engancha. Se ha convertido, sin desearlo, en una de mis costumbres al encender el ordenador.
Mientras tanto, parece que mi vida ha vuelto a su sitio, las cosas, la gente, los amigos, están donde tienen que estar. Ya no tengo que pensar en llamar, ya no tengo que preocuparme por una reacción implícita, una mirada de soslayo. Simplemente, no tengo que estar alerta a cada movimiento, a cada gesto. Y eso que pensaba que la manera en que revolucionabas mi vida me alegraba, me enriquecía. Es cierto, siempre tenía alguien a quien llamar, siempre podía hablar con alguien. Pero, cada vez que me paro a pensar detenidamente, veo que no tenía la necesidad de tener a nadie, ya lo tenía: en toda la gente a quien dejaba de llamar porque tú, y solamente tú, sí que necesitabas a alguien a quien tener siempre, siempre a tu lado. No sé, tengo que reconocer que parece que lo lleves bien, y no quiero dudar, y creo no dudar de que realmente así sea, al menos, es probable que tú lo pienses así. Pero...no voy a volver a hacer tus problemas, tus necesidades, las mías.
De verdad, que te vaya bonito.
Contoh Artikel
Hace 4 años

1 comentario:
qué bien que te hayas dado cuenta que era su problema y no el tuyo.. y que hayas recuperado al resto de gente
yo cuando enciendo el ordenador sigo este orden:
correo, facebook, bolloblogs a la vez que msn y skype
Publicar un comentario